Hoy estoy del orto, y sí, la potente luna llena en Escorpio que tenemos hoy, tocando mi Ascendente, tiene mucho que ver con esta intensidad. Una querida amiga astróloga, desde la tierra de mis ancestros, me recuerda con sus palabras: "Tené paciencia, proba con gritar en la almohada, llorar, salir a correr, levantar pesas o poner los pies descalzos en la tierra para descargar y cambiar esa frecuencia”. Y quienes me conocen bien saben que elegí la conexión a tierra porque no te corro ni el colectivo.
Es curioso cómo, una vez que sentimos incomodidad, queremos que se vaya rápido, como si fuese un trámite engorros. Como si en el espectro de las emociones solo algunas son validas y permitidas para sentir y dejar expresar.
Y si hoy no quiero que pase rápido, sino que tome el tiempo que tenga que tomar por mas incomoda que este. Como querer tapar la fiebre con un antifebril apenas tienes una línea por arriba de tu temperatura normal. Sin confiar en el poder del cuerpo, de la magia que tiene para sanarse y de como aprende de cada cosa e interacción que hay, lo memoriza lo hace propio donde luego le sirve de patrón y si vuelve a ocurrir ya sabe cómo actuar.
Quiero tener la capacidad de sostener y abarcar todas mis emociones no solo las políticamente correctas para una “Dama”. Quiero ser como un cuenco de barro donde cocinan alimentos, nutrientes que con el paso del tiempo y del uso, ese cuenco de barrio se vuelve más valioso para la cocinera porque cuando lo pone en el fuego brotan los sabores y las historias de las recetas que pasaron por él.
¿Qué me trae la incomodidad? ¿Cosas que en algún momento hice la vista gorda? ¿Limites que no puse a tiempo y dejé sobrepasar? ¿No honrar mi palabra y lo que me propongo? O el siempre hecho de que, si estoy en evolución y quiero crecer, hay cosas que se tienen que derrumbar, por más que me gusten, pero limitan mi crecimiento, y quien mejor que Escorpio para eso.
Así que hoy, bajo esta potente luna llena que toca mi ascendente Escorpio, elijo no correr de lo que siento. Confío en que esta incomodidad, como el barro curtido por el fuego, está cocinando algo valioso en mí. Y sé que, al abrazarla, me estoy permitiendo aprender y crecer, a mi propio ritmo, con la sabiduría de la tierra bajo mis pies y la mirada curiosa y libre de mi Acuario.
¿ Vos que haces con lo que te incomoda?
Paula Napoli